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Diez claves para conducir con comodidad

Pocas veces nos paramos a pensar en la influencia que tiene la comodidad en la conducción de nuestro coche. De hecho, una buena posición a los mandos resulta imprescindible para llegar a ellos con agilidad y con precisión, algo que en un momento de apuro nos puede ayudar a salir airosos. Pero, además, una buena higiene postural nos sirve para preservar nuestra propia salud como conductores.

Por otra parte, no hay nada como disponer de espacios dentro de nuestro vehículo para satisfacer nuestras necesidades sin tener que hacer extraños movimientos a la hora de ponernos las gafas de sol, por ejemplo. En cualquier caso, viajar cómodos permite viajar con seguridad, y por eso hoy vamos a darle un repaso a los 10 puntos básicos que nunca deberíamos descuidar.

 

  • Las piernas deben quedar semiflexionadas, incluso cuando nos hallamos en posiciones extremas como una frenada de emergencia, ya que esa flexibilidad es garantía de seguridad hasta en caso de choque.
  • Los brazos, también. Sólo siendo flexibles podemos ser ágiles, precisos y suaves con los mandos, especialmente con el volante. Además, el agarrotamiento sólo lleva a la brusquedad y, en casos extremos, a la tendinitis.
  • Las caderas deben quedar más bajas que las rodillas, para lo cual es necesario ajustarse el asiento en altura de modo que quedemos en un plano cuanto más bajo, mejor (pero siempre observando por encima del volante, claro). Eso favorecerá nuestro campo de visión y además nos protegerá más si por desgracia volcamos con el coche.
  • La espalda debe quedar siempre en contacto con el respaldo, y este debe ajustarse de manera que quede lo más vertical posible. De lo contrario, la fatiga y los dolores crónicos están más que garantizados.
  • El ajuste del volante, tanto en altura como en profundidad, es uno de los factores que más desapercibido suele pasar, aunque una posición incorrecta hará que muchos de los reglajes que hemos comentado antes sean insuficientes.
  • Además de todo lo dicho, el espacio entre el cuerpo y el volante nunca debe ser inferior a 25 cm, ya que este es el espacio indispensable que necesita un airbag para funcionar con normalidad.
  • El reposacabezas debe quedarnos situado a una altura de un centímetro por encima de la cabeza y como mucho a cuatro centímetros de esta, para que si somos alcanzados por otro vehículo nos ayude a proteger el cuello. Este es uno de los elementos más descuidados por los conductores y uno de los que resulta más eficientes cuando se usa bien… y más perjudiciales cuando se ajusta de forma incorrecta o no se ajusta de ninguna manera.
  • El cinturón de seguridad debe colocarse siempre vigilando que su banda torácica pase por el centro del hombro y por el centro del pecho, mientras que la banda pélvica debe quedar totalmente ajustada a la cadera, dándole un tirón al abrocharlo para conseguir que así sea. Además, la regulación en altura es fundamental para que su funcionamiento sea correcto.
  • En cualquier caso, es necesario huir de posiciones extremas, como la de conducir encogido o excesivamente estirado, que nos restarán agilidad y precisión e incluso pueden contrarrestar los efectos de los sistemas de seguridad de nuestro coche.
  • Además, mientras conducimos todo debe quedarnos al alcance de la mano. A ver, todo, todo… no. Pero sí elementos que nos puedan hacer falta en marcha, como unas gafas de sol o incluso una tarjeta de crédito si no disponemos de un medio de pago dinámico, por ejemplo. Nos ahorraremos más de una distracción.

Y es que eso que llamamos higiene postural es imprescindible también dentro del coche, o hasta cuando cambiamos una rueda. A algunos les parecerá exagerado todo esto, pero desde luego a la hora de probarse un coche y usarlo, hay muchas más cosas que ver que simplemente lo que llevamos debajo del capó. Nuestra seguridad puede depender de todo eso.

Estamos a vuestra  disposición para cualquier consulta en entrepuentes@entrepuentes.es ó en le teléfono 924 279 690

Fuente: motorpasion

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Punta tacón

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Continuando con la sección Técnica y la entrada de Avalon sobre el doble embrague, es obligatorio escribir sobre su maniobra complementaria: punta tacón.

Es una técnica utilizada para apurar la frenada en curva y poder salir de ella lo mas rápido posible, se hacía uso de ella sobretodo en competición en tiempos pasados, pero ahora la mayoría de coches de carreras tienen cambio secuencial, así que solo es necesaria si el cambio es manual.

Como mencionamos antes, esta maniobra se complementa con la de doble embrague. Mientras se frena con la punta del pie derecho, se reducen las marchas rápidamente usando la técnica anterior y con el tacón del derecho se pisa el acelerador. Así, aparte de conseguir mayor efectividad en la frenada por el uso del freno motor y dañar menos la mecánica, se obtiene mejor tracción a la salida de la curva.

Hay tres posturas diferentes con el pie derecho para aplicar la técnica:

  • Punta: acelerador, tacón: freno.
  • Tacón: acelerador, punta: freno.
  • Lateral derecho: acelerador, lateral izquierdo: freno.

Un ejemplo de uso para reducir de 4ª a 3ª:

  1. Frenar con la parte izquierda al máximo, hasta que bajen las revoluciones del motor.
  2. Pisar el embrague y sacar la marcha.
  3. Poner punto muerto, soltar el embrague.
  4. Acelerar con la parte derecha del pie sin dejar de frenar, hasta conseguir las revoluciones adecuadas. Esto implica una buena forma del tobillo.
  5. Pisar el embrague nuevamente para insertar la 3ª.

Os dejo aquí el mismo vídeo de la entrada anterior, ya que explica como combinar las técnicas. Y, como dice, intentar esto es peligroso, podéis perder el control del coche.

Fuente: Dobleembrague.com

Recomendaciones en caso de emergencia

Ante una situación de emergencia la regla de oro es mantener la calma y no perder los nervios. De esa forma se pueden tomar decisiones racionales y serenas cuando cada segundo importa.

  • Lo primero que debes hacer en caso de accidente es socorrer a las víctimas.
  • Controla el volante antes de frenar.
  • Si conduces deprisa cuando se produce la emergencia, intenta no dar volantazos. Puede empeorar las cosas.
  • Puedes seguir conduciendo a menor velocidad y reducir el impacto de la colisión. Intenta reducir la velocidad al máximo.
  • Enciende las luces de emergencia inmediatamente.
  • Si tienes problemas mientras conduces, enciende las luces de emergencia inmediatamente para avisar a los demás.

Recuerda:

Un volantazo a gran velocidad puede provocar un accidente que se podría haber evitado. Puede hacer que el vehículo derrape, choque o incluso vuelque.

2. En caso de pinchazo

  • Mantén la dirección del vehículo lo más recta posible.
  • No frenes bruscamente. Frena despacio para reducir la velocidad.
  • Reduce a una marcha más baja, utilizando el motor para frenar.

Recuerda:

Mantén ambas manos en el volante y agárralo firmemente. Esto puede salvarte la vida en el caso de que un neumático reviente.

3. Medidas de emergencia en caso de pérdida de control

Cuando se pierde el control de la dirección hay que hacer lo siguiente:

  • Soltar el pedal del acelerador suavemente.
  • Girar la dirección hacia el lado donde va la parte posterior del coche.
  • No utilizar el freno de emergencia si la velocidad es muy alta.
  • Reducira a una marcha más baja, utilizando el motor para frenar.
  • Encender las luces de emergencia lo antes posible.
  • Aparcar en un lugar seguro y colocar los triángulos de señalización.

4. Medidas de emergencia cuando no funcionan los frenos

Si los frenos dejan de funcionar hay que sujetar el volante con mayor firmeza. Si esto sucede antes de entrar en una curva, controla primero la dirección. Usa el freno de mano si la velocidad es menor de 30 km/h. Reduce a una marcha más baja para utilizar el freno motor.

Cambia de marchas paso a paso para reducir la velocidad.

  • Enciende las luces de emergencia.
  • Utiliza el freno de mano para parar el coche cuando la velocidad es inferior a 30 km/h.
  • Utiliza las cuestas y los obstáculos para parar el coche.
  • Si hay carril de emergencia, utilízalo.

Recuerda:

Revisa los frenos antes de un viaje.

Fuente: michelin

Postura a volante

La conducción es una actividad compleja, compuesta de varias habilidades que se poseen en mayor o menor grado, y que pueden perfeccionarse a través de determinadas técnicas, ya que de lo contrario la deficiencia de alguna de esas habilidades llevará a errores en el desempeño de la conducción con la consecuencia previsible de sufrir un accidente.

Una correcta conducción y la máxima seguridad al volante comienza por la posición que tome el automovilista en su vehículo. Ésta nos permitirá reaccionar mejor y más rápidamente ante cualquier imprevisto. Por ello determinadas técnicas son aconsejables y debemos esforzarnos en la medida de lo posible de ponerlas en práctica. Una de ellas es sin duda la forma de sentarse al volante.

Una correcta posición al volante puede aportar muchas ventajas, entre otras reduciremos el tiempo de fatiga, pero sobre todo nos permitirá reaccionar rápidamente ante cualquier imprevisto que nos pueda surgir en la conducción. Debemos regular el asiento de manera que nos permita una postura cómoda, buena visibilidad, un fácil acceso a los mandos y la posibilidad de reaccionar con rapidez ante una emergencia (dar un volantazo, accionar un pedal, etc.)

Lo primero que tiene que hacer al sentarse al volante de su coche, es regular la distancia del asientorespecto de los pedales de forma que sus piernas queden ligeramente flexionadas, pero a la vez acceda cómodamente a los pedales, sin que tropiecen las rodillas con el volante.

Acto seguido regule el respaldo del asiento, de forma que la muñeca quede sobre la parte superior del volante, y suba el asiento de forma que tenga una visibilidad amplia de la parte frontal de su vehículo. Si no dispone de esa función, regule el respaldo hasta poder tener una visión correcta, pero no le aconsejamos que haga uso de cojines u otros elementos ya que no permitirían una correcta sujeción en caso de accidente. Sitúe el pie izquierdo sobre el paso de rueda y encaje bien las nalgas en el ángulo que forman la el asiento y el respaldo.

Si su vehículo dispone de un sistema que permita regular la altura del volante, oriéntelo de forma que quede a una distancia que permita estirar los brazos en la forma descrita anteriormente.

La posición más adecuada de las manos según todos los expertos, es la llamada de “las diez y diez“, considerando la esfera del volante como un reloj. De esta forma podremos reaccionar mejor y mayor rapidez ante cualquier imprevisto. No conviene cruzar las manos ni tampoco hacerlo por los brazos del mismo.

Recuerde que los brazos no han de estar tensos, sino ligeramente flexionados y las manos no deben asir el volante con fuerza, ya que de lo contrario lo único que conseguiremos será la aparición brusca de fatiga y un agarrotamiento de la espalda. Las manos siempre habrán de estar apoyadas sobre el volante y sólo lo soltaran para realizar las maniobras imprescindibles como puede ser el de cambio de marcha.

A continuación, proceda a regular los espejos retrovisores, de forma que tengamos una visión amplia del exterior de nuestro vehículo. El espejo interior deberá centrarse respecto de la luneta trasera, y los exteriores hay que enfocarlos hacia la carrocería del coche y desplazarlos hasta que deje de verse ésta y de esa forma se eviten los posibles ángulos muertos.

Ya en marcha debemos de tener la buena costumbre de consultarlos con frecuencia, de forma que sea un acto reflejo, y en cualquier caso siempre que se disponga a realizar cualquier maniobra que implique un desplazamiento del vehículo hacia los lados. No está de más en estos casos observar también a ambos lados, procurando no apartar la vista de la vía, al objeto de evitar la posibilidad de ángulos muertos.

Recuerde que los espejos exteriores reflejan una visión más lejana de la realidad, por lo que siempre deberá tener en cuenta este aspecto a la hora de realizar desplazamiento lateral o cambio de sentido, de forma que pueda realizar la maniobra con absoluta seguridad.

Recuerden también que una parte muy importante es el reposacabezas. Mucha gente lo tiene completamente olvidado, pero este elemento de seguridad del coche evita, en muchas ocasiones, las lesiones de cervicales. Lo importante es colocarlo a la altura de la nuca y no demasiado bajo. También es importante regular en altura el cinturón de seguridad.

Fuente: seguridadvial